No debemos confundirnos, creyendo que cada Virgen es un ser diferente. Todas son advocaciones de la Virgen Maria, Madre de Nuestro Señor Jesucristo.
Como ha aparecido en diferentes formas y lugares, para dejarnos su mensaje, la llamamos Virgen de Lourdes, Virgen de Fatima, etc. Pero siempre se trata de la Virgen Maria.