Te suplicamos, oh Dios Omnipotente, nos concedas,
por la intercesión del siempre milagroso médico Pantaleón, que tú usaste
como señal de paz para tu Iglesia, al hacer brotar llena de hojas y frutos
la planta seca de olivo donde lo torturaron, la paz para nuestra conciencia,
la de nuestras familia, nuestra Patria y el mundo entero y por esa
gloriosa sangre que año a año se licua en secular milagro me concedas la gracia
(píde aquí la gracia que deseas obtener).
Que yo de mi parte prometo visitarlo en su Iglesia
y ofrecerle un generoso óbolo.
Así sea.
Rezar un Padrenuestro, Ave Maria y Gloria.
|